Gobernar es decidir

Publicado: 19/01/2016
Tampoco voy a relatarles las distintas posibilidades que pueden darse, puesto que están ustedes, queridos lectores, saturados de lo que calla Rajoy, lo que niega Sánchez, lo que quisiera Iglesias o el cómo evita Rivera enfrentarse a un nuevo proceso electoral
El papel lo resiste todo, desde el programa electoral más incumplible hasta las promesas y los proyectos más inviables. Nuestro discurso puede ser brillante y seductor, y con nuestras habilidades comunicativas convencer al electorado, pero cuando llega la hora de la verdad de cualquier responsable público es cuando ha de gobernar, ya que tiene que decidir entre una demanda prácticamente infinita y una oferta que ha de limitarse y priorizarse porque los recursos de los que disponemos son limitados.

A lo largo y ancho de las cuatro últimas décadas, tres partidos han gobernado España, UCD con los desaparecidos Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo como Presidentes, el PSOE con Felipe González y Zapatero, y el PP con Aznar y Mariano Rajoy.

No voy a cansarles con lo que cada cual aportó a las páginas de la historia de nuestro país, pero no podemos borrar de la memoria de nuestras vidas, aquello de lo que en muchas ocasiones hemos sido protagonistas y podemos hablar en primera persona, de la misma manera que tampoco debemos negar que cada momento es diferente y tiene sus peculiaridades y características sociopolíticas.

Cuando hemos iniciado una nueva etapa en el desarrollo democrático de nuestro país, en sus representantes, organizaciones e instituciones, y ahora que  nos encontramos en el proceso de consultas y negociaciones entre los distintos partidos políticos para la formación de un nuevo ejecutivo, nos asaltan muchas dudas.

Tampoco voy a relatarles las distintas posibilidades que pueden darse, puesto que están ustedes, queridos lectores, saturados de lo que calla Rajoy, lo que niega Sánchez, lo que quisiera Iglesias o el cómo evita Rivera enfrentarse a un nuevo proceso electoral, que dicho sea de paso nos costaría a todos los españoles y españolas, catalanes incluidos, alrededor de 132 millones de euros.

Si quisiera hacer con ustedes una pequeña reflexión sobre lo que si me gustaría que tuvieran los integrantes del Gobierno de España, por encima de cualquier otra cualidad les pediría cuatro cosas, más que poses de infalibles o que asuman sus errores , más que afán de protagonismo , que sean honrados , ya que la falta de la misma, la corrupción ha hecho y continúa haciendo mucho daño a nuestro país , cuando la inmensa mayoría de quienes se dedican a la cosa pública, sean del partido que sean , son gente honrada.

En segundo lugar que sean responsables, para gobernar o para dimitir si es necesario. Gobernar es una permanente tarea de síntesis, de los hechos, de los datos, de las causas y de las posibles consecuencias, y de los diversos escenarios y  ellos han de  tomar la esencia y decidir, lo que exige una gran responsabilidad.

Qué sean personas integras, qué va en ocasiones más allá de la honestidad. En la política, la integridad debe reclamar el escrupuloso uso de la palabra y el impecable y honesto esfuerzo de cumplir lo que se promete,y eso obliga a todo gobernante a decir lo que se puede hacer y lo que no.

Y la cuarta característica de un buen gobernante, a mi modo de ver debería ser la dignidad,mediante la cual expresa sus principios y valores, y establece una pedagogía que le permite convocar a la ciudadanía con autoridad moral al sacrificio, a la lucha, al esfuerzo, a la austeridad si es necesaria y puede proponer a su pueblo un destino común y avanzar hacia él.

Además de  prudencia, templanza y valentía, han de ser personas equilibradas que estén vacunadas contra las tentaciones y simulaciones  del poder, contra la soberbia, el nepotismo, la maldad o la intolerancia.
  

© Copyright 2024 Andalucía Información