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"Un país serio no admite publicidad de los precios en la Odontología'

Publicado: 25/04/2015
"Hay bastantes reclamaciones en los colegios profesionales por personal incompetente que se mete en camisa de once varas".
Siente la misma pasión por la Medicina, la Odontología que por la pintura y las dos se las toma como un ejercicio de superación personal que les causan estrés y preocupación. Sólo cuando la vencido el desafío llega la satisfacción. Juan Antonio Lobato García critica la guerra de precios en el mercado de la implantología dental que no permitiría ningún país serio y critica también la especulación en el mundo del arte, donde se confunde precio con valor.

Al dentista siempre se le ha tenido miedo.

Con motivo. Es una especialidad médica que ha sido muy cruenta y muy agresiva durante la historia. La enervación de la boca es muy sensible, está muy próxima al cerebro y cualquier patología relacionada con los dientes tiene una sintomatología muy aguda. Se ha prestado a una gran iconografía, mucha literatura y con razón. Ahora, afortunadamente, los medios terapéuticos y diagnósticos han cambiado y la mayoría de la gente se está dando cuenta de que no debe temer acudir a la consulta del dentista.

Siempre se ha dicho eso de que eres más malo que un dolor de muelas.

Efectivamente.

Pero ese miedo ha causado estragos a lo largo de la historia.

No sólo ha causado estragos sino que ha dejado inválidos dentales durante generaciones enteras. Durante muchos años se ha ido al dentista y el dentista ha mutilado la boca, causado estragos dentales pero no por culpa de la profesión, sino porque no había otros medios y otros recursos frente a la odontología moderna. Va en el conjunto del desarrollo de la sociedad. Es uno de los indicadores de progreso en comparación con hace treinta o cuarenta años.

A eso se suma que en aquel tiempo también existía una falta de higiene que no existe actualmente, lo que se suma a los estragos causados. Hoy raro es el niño que no se lava los dientes o sus padres los obligan a lavarse los dientes.

De hecho, hoy en día el dentista sería prácticamente totalmente prescindible si se llevase a cabo una higiene dental y una correcta dieta. Quedaría exclusivamente para problemas de arreglos de encías, periodontales y problemas de mal oclusión o disposición dentaria, de ortodoncia. Pero hoy día la caries se puede controlar perfectamente con una buena dieta, con una buena higiene, una buena técnica de cepillado… cosa que en nuestra zona estamos a años luz de conseguir. Va todo un poco encaminado en lo mismo. Cuando usted vea, después de pasar una procesión por la calle, es calle limpia, entonces probablemente estemos en condiciones de que a la gente le guste limpiarse los dientes y le guste ver una exposición de pintura moderna. ¿Se ha fijado cómo quedan las calles después de una procesión?

Lo que me estoy imaginando es cómo estarán las bocas de la gente.

Hay mucha gente que concibe que cuando va a ver una procesión tiene derecho a tirar toda una bolsa de pipas o una bolsa de golosinas al suelo. Y eso no se ha enseñado ni en la casa ni en el colegio ni en ningún sitio. Es una cosa que a mí me sorprende enormemente y por eso la boca va lentamente a mejor por parte de la población. La población podría tener una boca más sana si la cuidara simplemente con dieta y un cepillado correcto.
 

Porque la educación no es limpiarte la boca porque te obliguen a limpiártela, sino tener conciencia y conocimiento de que hay que hacerlo. Esa entiendo que es la relación con tirar papeles al suelo.

Exactamente.

Hoy en día existen remedios para la mayor parte de problemas o defectos en las dentaduras.

Hay maloclusiones de todo tipo, algunas se tratan ya en adultos, pero lo ideal es tratarla en sus inicios y sobre todo contar con un diagnóstico precoz del problema. Lo más importante, como en cualquier faceta médica, es el diagnóstico, hay que saber si el problema requiere una intervención precoz o un problema que puede esperar. Pero medios de terapéutica ortodóncica hay infinidad de ellos. Pero lo importante es el diagnóstico.

Tener una boca sana es tener un cuerpo sano, porque la boca influye en todo el resto del cuerpo.

Es cierto. La puerta de entrada de enfermedades graves es por la boca y es importante mantener la salud dental no sólo por el hecho en sí de tener una buena estética y una buena función masticatoria sino porque puede afectar al resto del organismo. Al riñón, a las articulaciones…

Y tiene el componente que puede no ser tan grave físicamente pero sí influir en la autoestima de la persona. Sobre todo en los chavales.

Sí. Para las personas que se están formando, que están adquiriendo su madurez y su desarrollo la estética es hoy en día primordial. No se concibe hoy en día un muchacho con unos colmillos arriba, un giro en las paletas, una situación de protrusión dentaria excesiva… de tal manera que la estática ortodóncica y la estética dentaria es una exigencia. No es un lujo sino una exigencia social.

Nos están bombardeando con publicidad de clínicas que practican implantes dentarios que prácticamente te están obligando a hacerlo cuando igual hay algún remedio para arreglar la pieza. A pesar de que hay muchas contraindicaciones en ese campo.

Ese es un caballo de batalla que se prestaría a estar hablando un día entero de ello. Hay mucho pábulo en ese asunto y yo lo que aconsejo es que el paciente se deje asesorar por un profesional muy especializado en el tema, porque la implantología es una especialidad muy compleja, y el paciente puede ser conducido con un ánimo distinto al que verdaderamente necesita. El lucro en esta profesión, a diferencia que en otras especialidades médicas, se ha visto que ha sido un dominante y los colegios profesionales, los colegios de dentistas y los profesionales serios estamos totalmente en contra de ese tipo de manifestaciones. No consentimos que un profesional cualificado pueda poner una publicidad engañosa muchísimas veces y sobre todo que tenga la consideración de cualquier otra actividad económica. No es lo mismo vender un producto médico, sanitario o deontológico como es un implante que tener una tienda de jamones y chorizos. Consideramos que son criterios distintos, hay que ir al extranjero, viajar por Europa para darse cuenta con qué rigor se mira este tipo de cosas. No sería admisible la publicidad de precios en el ámbito de la Odontología ni en Francia, ni en Bélgica, ni en Austria, ni en ningún sitio que sea serio.

Además de que puede ser peligroso. Al fin y al cabo se trata de meter algo extraño en tu cuerpo.

Lo importante es un diagnóstico y que lo lleve a cabo un personal cualificado. Hoy en día hay remedios para muchísimas alteraciones que antes no se podían arreglar, pero a la pregunta que me hace de cómo está catalogada la oferta en estos tratamientos tan complejos, verdaderamente hay que tener dónde se consulta y dónde se mira porque se han producido muchos errores y hay bastantes reclamaciones en los colegios profesionales por personal incompetente que se mete en camisa de once varas.

¿De dónde saca el tiempo para la pintura?

Es una buena pregunta. Lo saco porque me quito de otras muchas cosas. Por ejemplo, de ocio y del sueño. Duermo poco, trabajo por la mañana en el hospital y por la tarde en mi consulta privada y los fines de semana los dedico, entre otras muchas cosas, a la pintura. Y tengo un buen equipo de ayudantes para llevar adelante la galería.

Una cosa es que le guste la pintura, que es algo que proporciona sosiego, bienestar…

No, no, Antonio. La pintura ni da sosiego ni da bienestar a quien vive la pintura como un profesional. La pintura es una fuente de conflicto y de preocupación enormes para resolver un problema pictórico. A nivel aficionado o amateur puede ser como usted dice, pero a nivel profesional es motivación personal, preocupación, realización personal. Y me provoca el mismo estrés o la misma preocupación que hacer un trabajo en mi clínica.

La satisfacción llega cuando consigue vencer ese reto.

Evidentemente. En el momento en que consigues lo que te propones sientes una gran satisfacción.

Y además organiza un concurso bianual llamado Joven Picasso.

El tema del Joven Picasso es un poco más profundo. Yo considero que la sociedad está obligada a hacer más de lo que hace y una prueba de ello es que yo no tengo tiempo y lo hago. Considero que tanto las autoridades municipales, las autoridades provinciales, las autoridades autonómicas podrían hacer muchísimo más por el tema cultural que está completamente desvencijado. La cultura, aparte de que está muy focalizada hacia determinados sectores y los pintores, los escultores, los músicos… consideramos que la cultura está desprotegida. Yo tengo una gran pasión por la educación y el tema de la pintura, que siempre me ha movido al mismo nivel que el tema de la medicina, considero que los niños necesitan, además de todo lo relacionado con la tecnología, ejercitar su psicomotricidad y una de las formas de hacerlo es con muy poco gasto, utilizando lo que tienen en sus manos, el entorno natural de una ciudad tan bonita como es San Fernando, un papel y un lápiz. Y como motivación establecemos muchísimos premios. Hemos tenido mucha ayuda de empresas, satisfechos de la participación de otros años y los niños se lo pasan estupendamente, los padres se lo pasan estupendamente y la ciudad tiene durante cuatro o cinco horas un aliciente en la calle. En 2013 congregamos a cerca de 200 niños, 200 familias.

¿Se puede ver a un genio en un trazo?

No se puede imaginar la cantidad de niños que dibujan muy bien. Hay un estudio de Sigmund Freud que determina claramente el derrotero de un niño pintor. Hasta los cinco años todas las personas tienen tendencia a pintar y entre los cinco y los siete años se deja esa afición. Menos en los pintores. Los niños pintores, a partir de los siete años, siguen pintando y a partir de los siete años, el que ha empezado a pintar desde antes, ya pinta toda la vida. Y evidentemente hay niños que destacan. Niños que pueden sacarle un gran partido en su imaginación y las circunstancias no lo propician. Y eso es lo que hacemos con el Joven Picasso, un pequeño granito de arena y propiciar eso.

¿Por qué vale tanto un cuadro? Se pagan auténticas fortunas. ¿Es el valor del cuadro o es la especulación?

El mundo de las subastas de arte se ha convertido en una verdadera locura y también en una droga, de tal manera que la obra de arte, como es un objeto único, ha sido cogido por la especulación. Es un valor que únicamente se puede manipular cuando las personas que se empeñan en tener la obra de un artista pujan para conseguirla. Como existe una libertad de mercado se alcanzan las cifras que se alcanzan. Pero no significa que ese sea su valor. Una cosa es el valor y otra es el precio. La fama es el concepto que marca el precio, pero el valor de la obra no lo marca ni la fama ni el precio; el valor técnico de una obra, el valor artístico lo marcan los entendidos. Generalmente el que tiene más dinero, el que quiere tener la pieza no la tiene para disfrutarla, que suele ser la idea del artista cuando la crea, sino que la tiene para especular con ella. Generalmente la guarda en una cámara acorazada de un banco para revenderla y sacarle el doble o el triple.

Eso es una bofetada con manos al artista.

Totalmente. En la conferencia que voy a dar en el Centro de Congresos organizada por la Real Academia de San Romualdo pongo el ejemplo de la última obra de Amadeo Modigliani, un pintor que murió con 36 años que no pudo vender en su vida una obra por encima de los diez francos en París, en 1900 y esa última obra se ha vendido en 22 millones de euros.

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