'Sexo fácil, películas tristes', una comedia romántica entre la realidad y la ficción

Publicado: 22/04/2015
La película juega con la diferencia entre realidad y ficción. En este caso, Buenos Aires es el escenario de la realidad del escritor, y Madrid es el lugar donde se desarrolla la historia de sus criaturas.
'Sexo fácil, películas tristes', dirigida y escrita por el argentino Alejo Flah, es una comedia romántica que construye puentes entre la "dura" realidad y la ficción "idealizada", una película que muestra ese cine que trata de compensar aquello que no sucede en la vida cotidiana y que, por ello, en cierto modo, sirve de revancha al espectador.

   En este filme, Marina (Marta Etura) y Víctor (Quim Gutiérrez) lo tienen todo para vivir una hermosa historia de amor: son jóvenes, solteros, guapos y se atraen profundamente. No tardarán en darse cuenta de que están hechos el uno para el otro. Solo existe un pequeño problema, que son personajes de ficción creados por Pablo (Ernesto Alterio), un guionista que en plena crisis sentimental tiene que escribir una comedia romántica con final feliz.

   En un momento de la historia, uno de los protagonistas (Pablo) dice una frase que refleja bien el sentido de la cinta: "No quiero que mis películas se parezcan a mi vida en estos momentos". A ella se ha referido el director para explicar que el filme, que compite en la Sección Oficial del Festival de Málaga. Cine Español, trata de compensar en la ficción lo que no pasa en la realidad.

   "Si bien la vida y el cine se cruzan mucho, hay momentos en los que, al menos a mí, me gustan esas películas que no son una imitación de la vida como tal", ha afirmado este miércoles en rueda de prensa, acompañado por los actores Quim Gutiérrez, Marta Etura, Ernesto Alterio, Carlos Areces y Bárbara Santa-Cruz, y los productores David Naranjo y José Nolla.

   De este modo, según ha subrayado, la raíz de 'Sexo fácil, películas tristes' es esa sensación que en algún momento todo espectador ha tenido al salir del cine de "por qué las películas no son como la vida o por qué nuestras historias de amor no son como las comedias románticas".

   El director y guionista ha asegurado que su pretensión era "hacer una comedia romántica que evite lo cínico". Así, ha reconocido que este es un género en el que el público ya conoce los elementos y que, por ello, hay "pasos que uno siente que son inevitables y lo que se espera es que te sorprendan en la forma o en cómo suceden".

   En este sentido, a juicio de Flah, la película juega con la diferencia entre realidad y ficción, indicando que mientras que "las películas terminan, la vida sigue y tienes nuevas oportunidades; y por eso es mejor". En este caso, Buenos Aries es el escenario de la realidad del escritor, y Madrid es el lugar donde se desarrolla la historia de sus criaturas.

   Sobre este asunto, Ernesto Alterio ha asegurado que "los vericuetos" entre lo real y lo ficticio fueron una de las cosas que más le interesó del guión. "La gran diferencia entre lo perecedero y lo eterno, que la película va a quedar así siempre, inalterable, en esa mirada o beso final, y en la vida estamos abocados al deterioro", ha manifestado. Asimismo, el actor, que ha confesado que "es en la ficción cuando soy más yo", ha agregado que esta película le pareció una buena oportunidad para hacer esa reflexión.

   Por otra parte, Alterio ha definido a su personaje como "paradójico", porque "tiene la dificultad para expresar sus sentimientos, pero solo es capaz de hacerlo a través de la ficción", mediante la cual "se puede buscar una salida a una situación que en tu vida está un poco obstruida".


QUIM GUTIÉRREZ Y MARTA ETURA

   Por su parte, Quim Gutiérrez ha definido su personaje como "descreído", y ha admitido que al principio "me caía un poco antipático". "Víctor es un tío que ha decidido vivir en una senda más o menos gris pero con comodidad", ha apostillado, considerando que, en parte, "es un homenaje para este tipo de personajes con opciones conservadoras en sus decisiones vitales y que le echan coraje y deciden cambiar y hacer de su vida un sitio mejor".

   Además, ha señalado que cuando ve la película siente "una nostalgia extraña", porque "es el tipo de relación que a mí me gustaría tener". "No solo es romántico, sino que es la complicidad de dos personas que se lo pasan bien juntas", ha resaltado.

   Con respecto a volver a compartir reparto con Marta Etura, el actor ha subrayado que ambos tienen unos "principios profesionales muy parecidos". "Cuando estás perdido en una escena y haces muchas tomas, es tan sencillo como mirarla a los ojos y reaccionar a los estímulos que te ofrece, porque siempre está ahí", ha sostenido.

   Por su parte, Marta Etura también ha destacado la química que existe entre ambos, asegurando que "es una gozada cuando encuentras a alguien que tiene el mismo código de trabajo". Además, ha comentado que coincidir fuera de un drama ha sido "una gozada, porque todo el trabajo anterior al entrar en escena ha sido muy placentero y muy lúdico".

   Para la actriz, la película ha supuesto "un regalo" cuyo "broche de oro" ha sido "poder bailar en el cine, porque la danza es una de mis pasiones". Por último, Bárbara Santa-Cruz ha explicado que su papel y la relación con el personaje que interpreta Carlos Areces, hace de "contrapunto irracional, lanzado, pasional y desvocado" a la pareja de Marina y Víctor.

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