Valencia

De atleta olímpico a salvarle la vida a un hombre con una RCP y un desfibrilador

El exatleta Venancio José Murcia ejerce de policía local en l'Eliana, Valencia, y salvó la vida de un hombre este pasado fin de semana

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  • El exatleta Venancio José Murcia, olímpico en dos ocasiones. -

El exatleta Venancio José Murcia, olímpico en dos ocasiones y varias veces plusmarquista español de 100 metros, salvó este fin de semana la vida a un hombre con la maniobra de respiración cardiopulmonar y un desfibrilador en L’Eliana, la localidad valenciana en la que vive y ejerce de policía local.

“Recibimos una llamada de que un hombre se había desvanecido mientras estaba corriendo y salimos lo más rápido posible. Nos encontramos a la persona desfallecida en un charco de sangre en el suelo y sin las constantes vitales. Todo ocurrió muy rápido. En ese momento actúas automáticamente y haces lo que tienes que hacer: la RCP (reanimación cardiopulmonar) y utilizar el desfibrilador”, explicó Murcia a la Agencia EFE.

El exvelocista, de 48 años, nacido en Cartagena (Murcia), de padre guineano y madre española, batió en su día cinco veces el récord de España en 100 metros lisos y fue a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y de Sidney 2000. Ahora, junto con su compañero de servicio, salvó la vida a un hombre, que, según ha podido saber, se está recuperando.

“No tiene nada que ver mi trabajo como policía a mi etapa como atleta, porque cuando compites eres tú y, si sale algo mal, eres tú. En esta situación ya estamos hablando de la vida de un ser humano y de seguir los protocolos que nos enseñan para luchar porque esa persona se agarre a la vida”, reflexionó.

“Cuando pasan cosas de estas y has sido deportista de élite a lo mejor no te pones tan nervioso, sabes controlarte más, pero no tiene nada que ver… No tiene nada que ver una competición porque si fallas tienes otro día, otra oportunidad, otra ocasión para volver a intentarlo, pero aquí no. En esta situación si te vas, ya no vuelves”, agregó.

Venancio José Murcia explicó que cuando consiguieron estabilizar al afectado sintió una sensación de alivio. “El cambio en sus ojos fue sutil, casi imperceptible, pero lo notas. Sus ojos pasaron de estar opacos, como sin vida, a de repente notar que ya está llegando, que viene a la vida cada vez con más ganas”, explicó en la pista de atletismo de l’Eliana, que lleva el nombre de su mujer, la también exatleta Concha Montaner.

“No había pasado mucho tiempo del desvanecimiento hasta que llegamos. Esos minutos son súper importantes porque si no llega oxígeno al cerebro en ese tiempo se puede quedar con muchas secuelas. Lo único que queríamos era que volviera. Sudamos mucho, le hablábamos y le gritábamos que no se fuera. Hasta le di ‘guantazos’ en la cara para que recibiera estímulos, sonidos, todo lo que fuese necesario para atarlo a la vida”, explicó.

El exatleta lamentó que, a veces, hay quien tiene un concepto malo de la policía y piensa que solo están para poner denuncias, pero defendió que el cuerpo de seguridad también está para estos momentos y para otros como simplemente subir la compra a casa a una señora que no puede hacerlo por sí misma.

“Eres un servidor público, pero cuando eres deportista te sirves a ti, digamos que eres un poco egoísta porque quieres rendir para conseguir lo máximo y ser el mejor. En este trabajo tienes que empatizar con la gente incluso en los momentos malos, ponerte en su piel y manejar situaciones que son muy difíciles", aseguró.

Venancio José Murcia, que sigue la actualidad del atletismo y es un gran aficionado al deporte en general, reconoció que lleva un tiempo con la idea de competir en campeonatos en categoría máster porque entrenarse con su hija Alba, como hace ahora, le ha devuelto el ‘gusanillo’ por la competición.

Con los Juegos de París a pocas semanas de arrancar, el exvelocista recordó cómo fue para él competir en esas citas. “La sensación con unos Juegos no es comparable a nada. Todos somos iguales, se iguala todo. Da igual la religión, el color, los resultados… Ves el lado humano de muchos atletas. Te das cuenta de que la convivencia es posible, es mágico. Esos años ya no pueden volver, pero sí quiero volver a correr”, finalizó. 

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