HOY ES NOTICIA:
Actualizado: 17:16 CET
Lunes, 28/09/2020

Nuestros imbéciles politicuchos

He de reconocerles que últimamente no leo mucha prensa, para desintoxicarme de tanta basura. Es por ello que los últimos acaecidos me han cogido de improvisto...

He de reconocerles que últimamente no leo mucha prensa, para desintoxicarme de tanta basura. Es por ello que los últimos acaecidos me han cogido de improvisto.

Para empezar, que alguien se alíe con el diablo con tal de perjudicar al enemigo, no me parece lógico viniendo de alguien que recrimina a su homologo este mismo hecho. Y máxime cuando su electorado es más quisquilloso que el de su contrario; al cual, le da lo mismo con quien se alíe su presidente con tal de que no lo haga con la derecha.

Continuando con los desatinos, que alguien llame a un electorado de ideas contrarias a las propias “tontos”, demuestra muy poca tolerancia y ser valedor de unas ideas “antidemocráticas” más propias de los fascistas, a los que ellos presumen detestar.


Por otro lado, que otro político, hable de colgar a alguien en una democracia, me parece más propio de los tiempos pasados en los que muchos lo suelen encasillar. Y de hecho, o está senil o es más de izquierdas que la pasionaria, pues la barbaridad ha llegado en el momento oportuno que precisaban sus oponentes.

Llegados a este punto he de recordar, a éstos y a los otros, los que jalean desde sus estrados o desde el sillón del salón, que dejen de hacer el imbécil, que estamos en una democracia, que nos ha costado muchos desengaños, a lo largo de la historia, y cuarenta años de dictadura, y que estamos cansados de sus batallitas personales.

Los españoles queremos políticos que defiendan nuestros intereses y se dejen de guerras absurdas, de recrear el pasado según su conveniencia y de enfrentamientos dialécticos que debilitan nuestra democracia. Posiblemente habrá muchos seguidores que jaleen este tipo de postura, pero hay otros, los que están en la sombra y los que están indecisos, a los que estas acciones los asustan y los decantan por el bando opuesto. O mucho peor, les desalienta y alimenta su abstención.

A los de la derecha, pedirles un poco de responsabilidad, no ya en las palabras de Fraga, de las cuales él sólo es responsable, sino en los excesivos aspavientos seudo futboleros por renombrar a sus votantes. Les aseguro que la cordura, en estos casos, nos inspira más respeto y mayor satisfacción que las palabras mal medidas.
A los de izquierdas, que se comporten de una vez como verdaderos demócratas y dejen de fingir. A fin de cuentas –aunque estoy totalmente en contra de las dos afirmaciones– el derechón que ha manifestado tan desproporcionada sentencia, está ya senil y estas palabras pueden ser un ejemplo de su vejez o bien un dejaba de su anterior etapa fascista. Pero, los otros, los de la democracia, los derechos, los guais, no pueden o, mejor dicho, no deben permitirse este tipo de estropicios.

Y por último, y no menos importante, otro politicucho, esta vez de ERC manifiesta en un mitin su deseo de que nuestro monarca coja un resfriado del copón –parece que estas palabras son las que alimentaron las del señor Fraga. Vuelvo a afirmar que no tiene excusas–.

Nuestro presidente, actual o futuro, debería de tomar cartas en el asunto. A fin de cuentas, una cosa es la libertad y otra muy distinta el libertinaje. Y no creo que censurar a un imbécil se pueda llamar censura, más bien educación.

COMENTARIOS

Publicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
Publicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai Publicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
chevron_left
Once millones para recuperar la tradición termal
chevron_right
Meteorología activa distintas alertas en toda Andalucía por malas condiciones climatológicas