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Jueves 13/05/2021

Fin a las especulaciones

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En los meses previos al fin del año político los tres partidos con representación en la Corporación Municipal (PA, PP y PSOE) han estado mareando la perdiz sobre la posibilidad de que el tren tranvía que cruzará de extremo a extremo la calle Real no tuviese la necesidad de alimentarse a través de catenarias y sí lo hiciese por medio de los sistema de carga que se están implantando en España y en otras ciudades europeas. Sin embargo, esta misma semana la Junta de Andalucía, y más concretamente el delegado provincial de Obras Públicas, Pablo Lorenzo, ha zanjado cualquier tipo de debate y ha dejado claro que, hoy por hoy, los isleños que paseen por la calle Real se tendrán que ir acostumbrando a los cables cruzados de pared a pared y apostados sobre una farola de nueve metros de altura. En efecto, el proyecto del tren tranvía que navegará por La Isla no entiende otra posibilidad que no sea la de discurrir por las catenarias.

Los propios técnicos de la Administración autonómica que estuvieron en el acto protocolario de la colocación de la primera farola catenaria en la plaza de la Iglesia dejaron claro que actualmente no existe en el mercado ferroviario un sistema de carga que haga posible la circulación del tren tranvía sin catenarias por la arteria principal de la ciudad. La razón es bien sencilla; se trata de un tren tranvía que conectará, por el momento, tres poblaciones interurbanas entre sí y que cuando se adentre en la línea ferroviaria alcanzará velocidades que superarán los 100 kilómetros por hora, aminorándose hasta los 30 cuando el trayecto discurra por la ciudad. Es decir, por la capacidad de tracción que necesitará la máquina no será posible otro sistema de retroalimentación que por catenarias. Todo ello amén de las dificultades geográficas que, por lo visto, se le presuponen a la calle Real que se encuentra en pendiente hacia arriba, y sin obviar que el tren tranvía necesitará en el tramo final de la Ardila un impulso definitivo para poder subir por el salto del carnero y conectar con la vía del tren.

Son razones de peso que, al menos, la Junta de Andalucía no se ha guardado ni ha mantenido en silencio, dando a conocer a la opinión pública que, por el momento, no cabe otra que las farolas catenarias y metros de clave eléctrico de fachada a fachada de la calle Real. Es como si lanzara un aviso para que el estómago de los isleños se vaya acostumbrando a diregir la imagen que tendrá en los próximos años la arteria principal de la ciudad, sobre todo allá por el 2012 que es cuando está previsto que el medio de transporte conecte Chiclana-San Fernando-Cádiz.

De todas formas, no se cerraron todas las puertas y se dejó sobre la mesa una posibilidad de que si en los próximos años, se estima que no menos de cinco, saliese al mercado tecnológico un sistema que permitiese eliminar las molestas catenarias, se podría estudiar. La siguiente pregunta es más que obvia, ¿estaría la Junta de Andalucía en disposición de asumir los costes del cambio después de la fuerte inversión que se está realizando en el proyecto actual? Sin duda sería la respuesta de millón y un capítulo de suspense del que, por el momento, no se va a saber el final.

Al menos, la Consejería de Obras Públicas no ha escondido la verdad en esta cuestión, harina de otro costal es si lo ha hecho en otras, pero las catenarias formarán parte del entorno paisajístico de la calle Real después de la profunda renovación que ha sufrido. Toca esperar a las reacciones de los colectivos locales que siempren han mantenido su recelo sobre esta posibilidad y saber qué piensan de la noticia en los próximos días o semanas.
Ahora el afán de los operarios es que las farolas catenarias estén todas colocadas para el próximo 24 de Septiembre, al menos en el eje comprendido entre Capitanía y la plaza del Rey, que es donde se concentrarán los actos principales de la efeméride.

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