Andalucía

CaixaBank gana 855 millones en 2023 con las familias sufriendo por el alza de hipotecas

CaixaBank cierra primer trimestre con un 21,1% más de ganancias en un año en el que las familias enfrentan severas dificultades por la subida de hipotecas

Publicidad AiPublicidad Ai Publicidad AiPublicidad Ai Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai Publicidad AiPublicidad AiPublicidad AiPublicidad Ai
  • José Ignacio Goirigolzarri. -
  • El euríbor, índice de referencia para la mayoría de las hipotecas variables, superó el 3,6% en marzo de 2023, el dato más alto desde noviembre de 2008

En medio de un panorama desolador para muchas familias debido al constante incremento en las hipotecas, CaixaBank cierra el primer trimestre del año con un beneficio neto de 855 millones de euros, lo que representa un 21,1% más que en el mismo período de 2022, aun cuando tuvo que abonar 373 millones de euros por el impuesto extraordinario a la banca. Este resultado contrasta con la realidad que enfrentan miles de familias, que ven cómo sus cuotas mensuales se disparan por la subida de los tipos de interés.

El euríbor, índice de referencia para la mayoría de las hipotecas variables, superó el 3,6% en marzo de 2023, el dato más alto desde noviembre de 2008. Esto ha provocado que las hipotecas variables que se revisaron en abril encarezcan sus cuotas entre 189,77 y 569,33 euros al mes, lo que supone una subida del 50,88%. El Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés en 75 puntos básicos en octubre de 2022 y en otros 25 puntos básicos en mayo de 2023, hasta situarlos en el 2%.

Mientras tanto, CaixaBank atribuye su crecimiento en el primer trimestre al dinamismo comercial y a la fortaleza de balance del banco. La entidad alcanzó una rentabilidad sobre recursos propios o ROTE del 10,5% al cierre de marzo, frente al 7,6% del primer trimestre de 2022. A pesar de esto, la entidad aclara que su rentabilidad todavía está por debajo del coste de capital.

En cuanto al margen de intereses, alcanzó los 2.163 millones hasta marzo, un 48,6% más que en el primer trimestre de 2022, mientras que el margen bruto repuntó un 16,7%, hasta los 3.101 millones, impactado por el impuesto a la banca. Por su parte, los ingresos recurrentes derivados de la actividad principal de la entidad aumentaron un 30,4%, hasta los 3.449 millones de euros.

El endurecimiento de las condiciones y el aumento de los intereses de las hipotecas fijas y variables por parte de los bancos ha llevado a una caída del 26% en la demanda de hipotecas en marzo de 2023 respecto al mismo mes del año anterior. Además, muchas familias se enfrentan a mayores dificultades para acceder a la financiación y a una mayor presión financiera.

En este contexto, la morosidad de CaixaBank continúa en "niveles mínimos históricos" pese al contexto de inflación y la subida de tipos: un 2,7%, el mismo nivel que al cierre de 2022. Los saldos dudosos descendieron en 243 millones en relación al anterior trimestre, hasta los 10.447 millones de euros, tras la buena evolución de los indicadores de calidad de activo y la gestión activa de la morosidad. Respecto a las provisiones para insolvencias, se situaron a cierre de marzo en 7.921 millones de euros y la ratio de cobertura se incrementó hasta el 76%, tras subir dos puntos desde diciembre (74%), mientras que el coste del riesgo (últimos 12 meses) se situó en el 0,26%, frente al 0,23% del trimestre anterior.

MÁS DATOS ECONÓMICOS

En cuanto a los ratios de capital, el ratio CET1, el de capital de máxima calidad, alcanzó el 12,6%, tras el impacto extraordinario de la primera aplicación de la normativa contable NIIF 17, que supuso una rebaja de 20 puntos básicos. En términos de liquidez, los activos líquidos totales del banco sumaban al cierre del primer trimestre 132.867 millones.

Esta situación pone de manifiesto la brecha entre las entidades bancarias, como CaixaBank, que siguen obteniendo ganancias en un entorno económico complejo, y las familias que enfrentan serias dificultades debido al aumento de las cuotas mensuales de las hipotecas y las condiciones más restrictivas para acceder a la financiación.

La subida de las hipotecas hasta marzo de 2023 ha tenido un impacto aún mayor que en 2022, debido al continuo aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE). El euríbor, el índice de referencia para la mayoría de las hipotecas variables, superó el 3,6% en marzo de 2023, el dato más alto desde noviembre de 2008. En la práctica, esto supuso que las hipotecas variables que se revisaron en abril vieron que su cuota se encareció entre 189,77 y 569,33 euros al mes, lo que supone una subida del 50,88%.

El BCE subió los tipos de interés en 75 puntos básicos en octubre de 2022 y en otros 25 puntos básicos en mayo de 2023, hasta situarlos en el 2%. La concesión de créditos para la compra de vivienda se restringió aún más en los últimos meses y el euríbor situó su media de mayo por encima del 3,82%. Los bancos endurecieron las condiciones y subieron los intereses de las hipotecas fijas y variables. La demanda de hipotecas cayó un 26% en marzo de 2023 respecto al mismo mes del año anterior. Las familias se enfrentaron a mayores dificultades para acceder a la financiación y a una mayor presión financiera.

Esta subida tiene un impacto en las familias, especialmente en las que tienen hipotecas variables, que dependen del euríbor. El euríbor ha subido mucho últimamente y eso encarece las cuotas de las hipotecas. En este contexto, el hecho de que CaixaBank haya obtenido un beneficio neto de 855 millones de euros, un 21,1% más que en el mismo período de 2022, pese a abonar 373 millones de euros por el impuesto extraordinario a la banca, es aún más notable.

El contraste entre los beneficios de CaixaBank y las dificultades que atraviesan muchas familias para hacer frente a sus hipotecas es un reflejo de la desigualdad económica y las diferencias en la capacidad de adaptación al entorno financiero. Mientras que CaixaBank ha podido adaptarse al contexto económico y seguir obteniendo ganancias, muchas familias se ven cada vez más presionadas por el aumento de las cuotas mensuales de sus hipotecas y la reducción de las opciones de financiación disponibles.

Esta situación subraya la necesidad de políticas económicas y financieras que garanticen un acceso más equitativo a la financiación y protejan a las familias más vulnerables frente a las fluctuaciones del mercado y los cambios en las condiciones económicas. Asimismo, es importante que las entidades financieras, como CaixaBank, sigan trabajando en la promoción de prácticas bancarias responsables y en el apoyo a las familias y comunidades que se enfrentan a dificultades económicas en momentos de incertidumbre y cambio.

Envía tu noticia a: participa@andaluciainformacion.es

TE RECOMENDAMOS

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN