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Patio de monipodio

¿Quién paga las guerras?

Los precios de la alimentación han subido en el último año entre el 35% y el 55% según, el Instituto Nacional de Estadística, que es quien calcula esas cosas...

Publicado: 23/02/2023 ·
12:24
· Actualizado: 23/02/2023 · 12:24
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  • Un tanque ruso destruido. -
Autor

Rafael Sanmartín

Rafael Sanmartín es periodista y escritor. Estudios de periodismo, filosofía, historia y márketing. Trabajos en prensa, radio y TV

Patio de monipodio

Con su amplia experiencia como periodista, escritor y conferenciante, el autor expone sus puntos de vista de la actualidad

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Los precios de la alimentación han subido en el último año entre el 35% y el 55% según, el Instituto Nacional de Estadística, que es quien calcula estas cosas (excepto el pan, que ha subido un 70%, dato seguramente escapado al control del INE). Una sustancial y sustanciosa “contribución de guerra” de los europeos, útil para que USA se esté recuperando.

Sus siglas son el mejor nombre, porque usan a quien quieren, como quieren y cuanto quieren y esta vez nos ha tocado a los andaluces sacarles las castañas del fuero vía guerra de Ucrania, de la que la OTAN no va a costear ni un euro, a pesar de sus los más beneficiados y presumiblemente sus inductores.

Las guerras todas, siempre se han hecho en busca de un beneficio económico, ya fuera territorial, de población o de apropiación de riquezas, de la zona o lugar invadido por la beligerancia atacante. Es la primera vez que el atacado es uno y el “paganini” otro. En la antigüedad y la Edad Media eran menos disimulados, más descarados, hacían las guerras directamente para apropiarse las riquezas del vecino. Hoy, del cuarenta y tanto por ciento de subida provocada en gran medida por el gasto de guerra (y el resto de la medida por quienes las aprovechan en su beneficio), una parte es beneficio líquido que también ha subido porcentualmente, como es natural. Es decir, ahora los ricos ganan más gracias a ella. Y los menos afortunados gastan más, sin contrapartida.

Los precios han subido desproporcionadamente, moderados a su vez por la bajada del IVA que muchos empresarios se han embolsado aprovechando esa bajada en su propio y exclusivo beneficio, pero el “Alter Ego” de Feijóo, el Sr. Garamendi, cabeza visible de los empresarios y adalid de mejorar sus “escasos ingresos”, ha sellado sus labios. Quizá porque han sido los suyos los que han cometido el abuso claro de no devolver el IVA al contribuyente, porque primero subieron en unos precios ya cargados con el impuesto, pero no han bajado tras su supresión, por lo que se están quedando con él. Poco o mucho, en puridad, eso no es un comportamiento ético, ni honrado, ni humano.

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