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Miércoles 29/06/2022  

Andalucía

Los cierres de Unicaja ahogan a sus clientes, cada vez con menos cajeros automáticos

El problema se acrecienta en los municipios rurales donde el cierre de sucursales supone que muchos clientes del banco queden desamparados

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  • Sucursal de Unicaja Banco.

La delicada situación por la que está pasando Unicaja Banco, con un creciente cierre de sucursales, está provocando que cada vez más clientes se estén quedando sin cajeros donde operar. El problema se acrecienta en los municipios rurales donde el cierre de sucursales supone que muchos clientes del banco queden desamparados ante la desaparición de sus oficinas más cercanas, teniendo que desplazarse a una distancia considerable en bastantes casos, para poder encontrar un simple cajero.

El problema es tal que el propio Gobierno andaluz calificó como “vaciado de contenido” la situación de Unicaja Banco en localidades como Ronda y Málaga y aseguró que “no va a permitir” que abandone Málaga como sede social por boca del propio presidente, Juanma Moreno. Mientras tanto, la situación en numerosos puntos de la geografía andaluza está provocando movilizaciones y protestas, como ocurrió el mes pasado cuando centenares de vecinos de más de 23 pueblos de la serranía de Ronda y su entorno, se concentraron en la plaza del Socorro de Ronda contra la decisión de Unicaja de cerrar las oficinas bancarias que tiene en 18 pueblos de la comarca.

Esta concentración es una de las medidas tomadas por los alcaldes de las localidades serranas, a las que se suma la amenaza de retirada de todos los fondos en dicho banco, tras varios intentos de negociar “alternativas a una situación que consideramos muy injusta, máxime al tratarse de un banco que no tiene pérdidas y que nació aquí en Ronda, al calor de los vecinos de nuestros pueblos, los mismos a los que ahora les va a dar la espalda”, ha apuntado la alcaldesa de Ronda, María de La Paz Fernández.

El día 30 de marzo un grupo de personas pertenecientes a la Asociación de Vecinos de Bobadilla Estación y del sindicato CGT Andalucía, se encerraron en la sucursal de Unicaja junto a la Plaza de San Sebastián de Antequera por el cierre de oficinas en once municipios de las comarcas de Antequera y Ronda. Lo hicieron para "visibilizar la situación de abandono a la que se ven expuestos los y las habitantes del medio rural andaluz" y la pérdida de "servicios bancarios necesarios para su subsistencia". Es un caso que ilustra el problema. Al cerrar la la única sucursal de en Bobadilla Estación los usuarios han sido "traspasados" a Antequera. "Para muchas de estas personas, el desplazamiento trae consigo complicaciones, y otros tantos casos es imposible realizarlo, lo que supone claramente negar el acceso a su dinero de miles de usuarios", afirmaba CGT.

Y es que el pasado 18 de febrero, Unicaja Banco comunicó que cerrará 143 oficinas repartidas por toda España, a raíz del ERE y el proceso de reordenación de oficinas tras su fusión con Liberbank. La gran brecha digital entre mayores y las nuevas tecnologías obligará a muchos de estos vecinos a desplazarse a otras localidades para poder realizar cualquier trámite, teniendo que depender de sus familiares o del transporte público. Daniel Benítez, alcalde de Alfarnatejo, una de las localidades afectadas, asegura que estas personas se encuentran ahora mismo en una situación de “total indefensión con el cierre de Unicaja”. No son pocos los mayores que no paran de preguntarse “ahora a donde voy a ir, cómo lo voy a hacer, no tengo medios ni familia que me puede acercar a la ciudad”, destaca Alberto Benítez, alcalde de Jubrique.

Y es que el gran problema son las deficientes comunicaciones entre municipios. Por ejemplo, en el caso de Alfarnate, sus vecinos tendrían que ir hasta Riogordo, Colmenar o a Villanueva del Trabuco. Si no tienen un vehículo privado o alguien que les lleve, dependen del transporte público: “Solo hay un autobús de línea. Sale por la mañana a las seis y media y no vuelve hasta por la tarde. Es decir, una persona mayor de 70 u 80 años tiene que salir de su casa sobre las seis de mañana y no volvería hasta las siete o siete y media de la tarde”, denuncia Juan Jesús Gallardo, regidor de Alfarnate.

La alcaldesa de Ronda, María de La Paz Fernández, afirmó recientemente que los pueblos afectados por los cierres mantienen la amenaza de retirar los fondos que los ayuntamientos tienen en Unicaja “como medida de presión para que se planteen alternativas viables ante el cierre de oficinas, porque no podemos dejar a 7.000 vecinos de toda la comarca a expensas de la banca online, cuando en muchos casos son personas mayores, que padecen una importante brecha digital o que van a tener que desplazarse decenas de kilómetros para poder realizar cualquier tramitación físicamente”.

Otro caso de los muchos que se están produciendo en Andalucía ocurrió en la provincia de Cádiz, concretamente en El Colorado, cuando la entidad anunció que comenzaría a atender a los clientes de la sucursal de El Colorado en la oficina de Calle La Virgen en Conil con el objetivo de "ofrecerles una atención más eficiente y con una mejor dotación de recursos técnicos y humanos", al tiempo que recordaba en un cartel que "le recordamos que pueden realizar sus operaciones más habituales, las 24 horas del día, a través de nuestra Banca Digital y la red de cajeros automáticos". Las asociaciones vecinales y de comerciantes indican que en la zona viven muchas personas mayores que, por un lado, no tienen capacidad para realizar operaciones a través de internet, y por otro les supone una enorme molestia tener que desplazarse varios kilómetros para realizarlas. El alcalde, Juan Manuel Bermúdez afirmó que en caso que se elimine ese servicio en el Colorado, retirará las cuentas que el ayuntamiento mantiene en Unicaja. Actualmente son más de 6.000 personas las que viven concretamente en el diseminado y hacen uso en su mayoría de los servicios de esta entidad que lleva abierta en el Colorado más de 40 años.

 

 

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