Los padres de Gabriel confían en una sentencia "incuestionable"

Publicado: 27/02/2019
Anuncian que pedirán que se incorpore al procedimiento la causa sobre la muerte de la hija de Ana Julia Quezada en Burgos
Patricia Ramírez y Ángel Cruz han pedido que no haya "debates innecesarios" en torno al crimen de su hijo de ocho años Gabriel antes de la celebración de vista oral con jurado popular para que se dicte una sentencia "incuestionable, inquebrantable e irrefutable" contra la autora confesa de su muerte, Ana Julia Quezada, que no "solo le haga justicia a él sino también para que esta mujer no haga daño a nadie más".

"Una de las cosas que más fuertes nos mantiene es luchar con hasta nuestra última gota de fuerza para que se haga justicia a Gabriel", han trasladado visiblemente emocionados en una rueda de prensa con motivo del aniversario del caso en la que se han mostrado "convencidos" de que habrá "un final justo" y han reconocido que son "conscientes" de que "viene lo peor" con la celebración del juicio por asesinato.

Ambos han expresado, asimismo, su convencimiento de que el crimen de su hijo "tiene que ver" con la muerte de la primera hija de la investigada en 1996, cuando esta residía en Burgos y la pequeña de cuatro años cayó desde una ventana, al tiempo que han anunciado que van a solicitar "formalmente" que se incorpore al procedimiento testimonio de las actuaciones que se realizaron en su momento para esclarecer esta muerte.

"Aunque habían pasado muchos años, sí estamos convencidos de que tiene que ver con el caso de nuestro hijo", ha apuntado Patricia tras señalar que la petición para que se incorporen las pesquisas efectuadas en Burgos por unos hechos ya prescritos y el "historial" de Ana Julia Quezada no ha podido ser formulada durante la fase de instrucción ni durante la audiencia preliminar que estaba señalada para este miércoles y que finalmente fue suspendida por el juez instructor.

En el día en el que "desgraciadamente hace un año que nos arrebataron a nuestro hijo", Ángel y Patricia han asegurado que la cercanía "por fin" de la vista oral les hace "empezar a ver la luz" tras un proceso de instrucción judicial "bastante dilatado en el tiempo y que está haciendo que nuestro proceso de duelo este siendo, por decirlo de alguna manera, más insoportable".

En esta línea, han reclamado "respeto" ante lo que queda del proceso judicial, no solo, según han remarcado para evitar "los daños ocasionados a la familia con determinadas filtraciones", sino "fundamentalmente" para "no manchar un proceso con la publicación de ciertas cosas que darían argumentos a la defensa para decir que la sentencia no es justa porque ha habido un juicio público, paralelo y mediático".

"La defensa presentó un recurso contra el jurado popular por la preocupación que tiene hacia la asesina de nuestro hijo y el hecho de que el carácter público y mediático del crimen pueda llegar a perjudicarle", ha afirmado visiblemente crispada Patricia.

Tras esto, Ángel ha precisado que piden "ayuda" para "buscar lo mejor para Gabriel" e intentar que la sentencia contra Quezada, debido a injerencias externas, "no se pueda recurrir diciendo que no ha sido un juicio justo y que estaba juzgada antes del juicio".

"Sabemos que hay cosas que van a ser inevitables porque es muy mediático y todo el mundo tiene su opinión pero también es verdad que cuando alguien comete una atrocidad de este tipo es imposible que la gente no se sienta concernida. Pero, ante todo, se tiene que hacer justicia", ha afirmado.

Sobre el día después de la celebración del jurado popular, han admitido ambos que el sentimiento que les invade es el "miedo". "Va a ser un paso importante pero da miedo porque toda nuestra fuerza la estamos poniendo en que se haga justicia a Gabriel y no se cómo vamos a reaccionar", ha dicho la madre del pequeño.

En una charla en la que se han mostrado abiertos a contestar a todas las preguntas formuladas, se han pronunciado, también, sobre la prisión permanente revisable y han subrayado que, en manos de unos "excelentes abogados", solo han pedido que se solicite para Ana Julia Quezada "la máxima pena que existe para este tipo de crímenes, que, hoy por hoy, es la que es".

"No somos juristas, no entendemos de leyes y estamos en un proceso de duelo en el que no hay día en el que no me suba al coche y no me rompa al pasar por la avenida que cada día cruzaba con mi hijo. No he entrado en ningún movimiento porque, honestamente, no es este el momento y porque va contra mi propia ética personal. Sin faltar ni dañar a nadie, creo que es un debate político y no me veo con capacidad para ponerme delante de un micrófono abogando por algo que ni idea de qué consecuencias tiene", ha dicho Patricia.

A esto, Ángel ha apuntillado trasladando su "apoyo" a los padres que están o han estado en su misma situación. "Los entendemos y estamos a su lado", ha afirmado.

"DUELO INSOPORTABLE"

Los padres del pequeño de ocho años también se han sincerado sobre cómo ha sido este año sin su hijo y sobre como el apoyo "emocional y psicológico" que han tenido "desde el minuto uno" les ha ayudado a "gestionar el dolor por su ausencia y la frustración de ver su imagen en un sitio, lo que te desgarra porque no hay nada que te cambie más la vida".

"Estamos en buenas manos", ha dicho, rota, Patricia, quien ha relatado como se ha visto obligada a mudarse de la vivienda familiar y aún no ha podido "retomar" su vida profesional en un trabajo "de gran exposición pública y en el que te dan ganas de salir corriendo ante la tercera mirada que te reconoce y te dice saber lo que te ha pasado".

Ángel sí ha vuelto a trabajar pero, como él mismo ha descrito con gran dureza y el corazón al descubierto, "porque el tiempo que estoy en mi trabajo no me estoy martirizando, dándole vueltas a que podía haber hecho para evitarlo".

"Tengo sentimiento de culpabilidad por haber tenido una relación con esta mujer, porque si no la hubiera tenido a mi hijo no le hubiera pasado nada y porque no soy capaz de imaginar que alguien que me decía que me quería y en quien confiaba iba a asesinar a mi hijo esa mañana cuando yo me fui a trabajar", ha indicado.

Tras afirmar no "sentir vergüenza al decir que se me ha pasado por la cabeza el suicidio porque creo que hay algo detrás de la muerte y lo que más deseo es estar con mi hijo", ha apuntado que lidia con "un dolor muy grande, muchísimo dolor" al que ha dado paso el "shock inicial" porque "ahora es cuando me doy cuenta de lo que es vivir sin ese pequeñajo que nos alegraba la vida y que era nuestra felicidad".

"Me toca por el hijo que me salvó la vida, vivirla de forma digna, aunque me sale el odio, la rabia, el dolor de la pérdida de mi hijo, la traición, el engaño y el sentimiento de lo que me ha hecho esa mujer no se le hace a nadie", ha trasladado Ángel, quien, sin embargo, ha pedido que lo quede de toda su desgracia sea "el amor a Gabriel y no el odio a la asesina".

En esta línea, Patricia, quien, en este momento le ha dado consuelo agarrándole la mano, ha expresado el deseo de ambos de que el nombre de su hijo quede asociado para siempre "con el amor en estado puro" que generó en los 12 días que duró su búsqueda y la "sonrisa que hizo que llegara a los corazones de todos sin conocerlo" ya que si "Gabriel si hubiese estado con vida hubiera aparecido sí o sí porque se le conocía y quería todo el país".

"Para que la memoria de Gabriel siga, no nos manejemos en el dolor y en la venganza porque ganaría alguien que no merece la pena que se hable más de ella. No nos quedemos hablando de la atrocidad y el horror de una bruja que hay entre un millón cuando han salido miles y miles de 'pescaitos' dando voz a lo bueno. No lo hagamos porque corremos el riesgo de transmitir que eso es lo normal y generar miedos e inseguridad a miles de niños. Es nuestra responsabilidad darle la vuelta y quedarnos con todo lo bueno que ha movido Gabriel", ha concluido.

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