HOY ES NOTICIA:
Actualizado: 18:40 CET
Viernes, 16/11/2018

Acento andaluz

IU no se lo merece

Resulta cuando menos sorprendente que haya dirigentes que no respeten la perspectiva de sus orígenes

No hay certeza de que la Transición española hubiera existido sin el Partido Comunista, pero resulta lógico colegir que sin su concurso el relato sobre esta etapa trascendental de la historia reciente de nuestro país sería distinto. Su aportación fue sustantiva para armonizar las dos Españas, para que los bandos –que se mataron, o, más bien, uno mató y asesinó, y el otro sobrevivió como pudo- se dieran la mano mirando el futuro y dejando atrás el pasado sin rencillas o ajustes de cuentas. Ahora que se ha conmemorado el 40 aniversario de su legalización, oportuno es reclamar el papel del PCE en los libros de Historia y más respeto de quienes entronizan la llegada de un supuesto nuevo tiempo para acabar con el “régimen” de la Transición.

Bajo este escenario de justicia y reconocimiento, resulta cuando menos sorprendente que haya dirigentes que no respeten la perspectiva de sus orígenes. Quién así actúa no cree en su pasado y, por tanto, rehúye de lo que significaron sus esencias, menospreciando a los miles de camaradas que no solo dieron la vida por esas siglas sino que han sido y siguen siendo el sustento mayoritario de Izquierda Unida. Sus nuevos rectores, Alberto Garzón y Antonio Maíllo, bien harían en poner un dique de contención a la invasión con la que Podemos, en favor de una deseada confluencia, está sometiendo y minando la autoestima de la militancia de la coalición de izquierdas.

Solicitar en rueda de prensa que IU rompa todos sus pactos de gobierno municipales con el PSOE en decenas de ayuntamientos andaluces –en los que trabajan a destajo por sus vecinos miles de ediles- no es sólo una sugerencia negociable de Podemos, sino un nuevo paso para ser engullidos definitivamente. Ya lo avisó semanas atrás el último ex coordinador general de IU, Diego Valderas, quien alertó sobre la desaparición de la coalición si sigue dando la espalda a su identidad y soberanía propias.

Es cierto que Maíllo afeó de inmediato esta petición del secretario político de Podemos, Jesús Rodríguez, pero se equivoca al reducirla a un “error” en las formas de plantearla porque Podemos está jugando a absorber a IU casi sin contraprestaciones a cambio. El líder de la coalición –a 2 meses de presentarse a la reelección o no- debería abrir el angular y reclamar con la dignidad mayúscula de su organización un verdadero equilibrio en la confluencia. Si no lo hace, y persiste la asimetría entre desiguales impuestos, a IU sólo le faltará darle la extremaunción.

COMENTARIOS

chevron_left
Un grito por la Algeciras-Bobadilla
chevron_right
Maldito clasismo territorial