Redimir pecados

Publicado: 10/04/2017 ·
Responsables de algunas instituciones, colectivos y partidos políticos deberían aprovechar este tiempo de purificación del alma
Como todavía quedan unos días para que acabe la Cuaresma, creo que responsables de algunas instituciones, colectivos y partidos políticos deberían aprovechar este tiempo de purificación del alma para redimir sus pecados por el enorme daño que han cometido o están infringiendo con sus comportamientos y decisiones a Andalucía.

Empecemos nuestro listado de pecadores con aquellos empresarios que relajan las medidas de prevención de riesgos laborales, las administraciones públicas que no articulan los necesarios controles de seguridad y la Inspección de Trabajo por no hacer precisamente su trabajo para evitar la lastimosa lacra de los accidentes laborales mortales: cinco fallecidos en los primeros días de abril en nuestra comunidad.
Sigamos con el ínclito portavoz parlamentario del PP, el andaluz Rafael Hernando, quien –fiel a su estilo insultantemente hiriente- ha vuelto a ofrecer una imagen tercermundista de Andalucía al afirmar que los niños andaluces estudian en barracones. Pudo decir caracolas o aulas prefabricadas –que existen, por cierto, en todas las regiones de España y no en menor proporción que en las provincias andaluzas-, pero dijo barracones, con toda la carga peyorativa que rezuma, para soltar una bomba racimo que degrade la imagen de la educación pública.

También debería confesar sus pecados y cumplir su penitencia el Gobierno central por los 20,2 millones de euros que ha consignado en los Presupuestos Generales del  Estado para la imprescindible obra Algeciras-Bobadilla, una raquítica e insultante inversión para un trazado estratégico que permitiría al puerto algecireño –el más importante de España- transportar sus mercancías a través de los corredores ferroviarios europeos central y mediterráneo. (Sorprende, en ambos episodios, el silencio cómplice del presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno).

Cambiemos de bando porque también deben redimir sus pecados los muchos socialistas –porque sí que hay socialistas, aunque sean malos socialistas- que están convirtiendo las Primarias del PSOE en una ciénaga hedionda de insultos insoportables en las redes sociales para laminar la imagen de Susana Díaz y, en menor medida, de Pedro Sánchez sin darse cuenta que el mayor daño se lo están haciendo al partido. Con ellos tendría que estar cumpliendo desde hace días una larga penitencia el secretario provincial del PSOE malagueño, Miguel Ángel Heredia, porque no pudo decir tantos dislates y meter tanto la pata en tan poco tiempo. Debería haber dado un paso al lado o atrás porque, gracias a las grabaciones que desveló El Mundo, llevan varios días castigando el hígado de la candidata Díaz con la premisa de romperle el discurso de no hablar mal de los compañeros de partido.

Comentarios

© Copyright 2018 Andalucía Información