Ana Jiménez presenta sus “huellas del barro en la historia”

La muestra, que recoge una selección de reproducciones arqueológicas, se podrá visitar en la Escuela de Arte hasta el próximo 7 de noviembre. Además, habrá un taller para que los profesores puedan aprender a usar este material en clase.

La ceramista, alfarera y filóloga por la Universidad de Salamanca, Ana Jiménez Díaz, lleva afincada en Guadix desde hace quince años y, desde el primer momento, se sintió fascinada por el paisaje arcilloso de la ciudad, lo que le llevó a realizar, a primeros de año, la muestra “Mundos Ingrávidos”, en homenaje a las cuevas y sus chimeneas.
En esta ocasión, presenta la muestra “Huellas del barro en la historia”, una selección de reproducciones arqueológicas que fue inaugurada el pasado miércoles y se podrá visitar hasta el próximo 7 de noviembre en el patio de exposiciones de la Escuela de Arte de Guadix, junto a la plaza de la Catedral. El horario de visitas es de ocho y cuarto de la mañana hasta las tres menos cuarto de la tarde; y de seis a nueve de la noche.
“Huellas del barro en la historia” pretende ser una exposición didáctica y a la vez reflexiva de cómo el hombre ha dejado su impronta en un soporte tan humilde como el barro al que le ha dado un valor espiritual con sus formas e inscripciones. Un lenguaje simbólico que ha sobrevivido al paso del tiempo y, por ello, se ha convertido en obra de arte. Entre las piezas de la exposición, se puede contemplar la reproducción de la Estela de Licinia (Roma S. II-III), de un Crismón visigodo (Barcelona S.VI), de la Auletris íbera (Osuna S. III a.C), del sarcófago de San Vicente o del ciclo de la Pasión (Valencia S. IV), del Socarrat (Valencia S. XIV-XV) o una Cruz-relicario del S. VIII.
Según nos cuenta Ana Jiménez, “tierra y agua, aire y fuego, elementos primigenios que en manos del alfarero son interpretados como una melodía infinita y creadora. Obras cargadas de sencillez y a la vez de una fuerza que sobrecoge nuestra alma cuando, al tocarlas, sentimos toda la vida de aquellos que nos precedieron y que, en sus días cuajados de silencios y calma, fueron elaborándolas cual fina filigrana. Huellas de vidas que se proyectan como un adagio de eternidad. Es el pasado en el presente, es lo presente que trasciende”.
La temática de la exposición es de tipo didáctico y “elegimos la Escuela de Arte porque se adaptaba más al mundo de la educación y de la enseñanza. Toda la exposición es un recorrido desde el punto de vista histórico y de las etapas artísticas, pero sigue una línea que sería la semiología, es decir, los símbolos y su interpretación y estudio. Podemos ver una cronología desde el siglo IV-V antes de Cristo con los pueblos íberos, celtas o nórdicos que se asientan en la Península hasta la Romanización y el cristianismo, la época visigoda, bizantina, musulmana y hasta el Renacimiento, pero siempre con el hilo temático de los símbolos”, aseguraba Ana Jiménez.
La filóloga Ana Jiménez nos hablaba de los materiales que ha empleado para realizar esta muestra: “Siempre en cerámica hago todas las reproducciones arqueológicas, son piezas que tienen sus originales y, si he podido, he echado mano de piezas de la Península, pero, a veces, he tenido que buscar en otros lugares del mundo Mediterráneo. Las reproducciones las hago en cerámica, aunque en los originales tenemos piedra, mármol, hierro, metal u otro tipo de materiales”.
La exposición ha sido un trabajo de unos cuatro años de investigación, donde Ana Jiménez ha ido haciendo las piezas y el quinto año empezó ya a exponerla en diversos lugares, llegando a la Escuela de Arte donde los profesores la han acogido con mucho agrado: “Es material didáctico y nada tiene que ver con la parte más artística como sería mi expresión en otras exposiciones. Cada pieza está escogida por algún motivo que es siempre un símbolo, un nuevo icono en la historia, que me va a aportar a la exposición en su conjunto y cada pieza tiene su explicación. Primero, su especificación técnica de dónde está la pieza original y luego, el simbolismo que aparece en ella. La exposición es autodidacta, tú puedes venir y ver el recorrido cronológico por ti mismo o lo que estamos ofertando es visitas guiadas muy específicamente para niños de Secundaria, pero, por supuesto está abierta a grupos de personas que quieran venir pidiendo horario”.
Por las tardes, la novedad es que Ana Jiménez está haciendo un curso, elaborado desde el Centro del Profesorado: “La temática del curso es talleres que van junto con la exposición. Yo les voy a enseñar a los profesores cómo hacer reproducciones de piezas arqueológicas para que luego ellos puedan usarlo en sus clases como material didáctico. Todo está en la página del CEP con su clave o si no, dirigirse a la sede de Guadix, donde está toda la información y todo el horario de un curso que va a ser de 20 horas y que tendrá créditos”.