Desde mi palco

Las dos formas de ver el proceso electoral del Consejo

Ante unas elecciones, hay dos formas de ver las cosas y evaluar lo mejor para el mundo cofrade.

Publicidad Ai Publicidad AiPublicidad Ai
  • Desde mi palco. -

Llega el final del mandato de la actual permanente del Consejo de Hermandades y Cofradías y llega el tiempo de las elecciones. Se cumplen los 4 años de una candidatura que salió elegida con 15 votos a favor y 8 en contra de los efectuados por los hermanos mayores.

Será el momento de ver si la candidatura de José Manuel Rivera será la única o el mundo cofrade despierta y los hermanos mayores tienen donde elegir. Será el momento de ver si  José Manuel Rivera ha sabido conservar a sus partidarios y ganarse a los que votaron en contra, o por contra nada ha cambiado.

Pero lo más importante es que viendo cuántas candidaturas se presenten, se verá realmente la viveza del Consejo de Hermandades y Cofradías y el interés que despierta.

El mundo cofrade no pasa por buenos momentos, de ahí que muchas hermandades tengan problemas incluso para contar con gente que quiera pertenecer a una junta de gobierno.

Al final, cómo dicen algunos hermanos mayores, a Manolo Rivera habrá que darle gracias por presentarse, porque por lo menos habrá alguien que quiera seguir en la presidencia sin ocasionar un vacío o el nombramiento de una gestora, algo que tampoco sería nuevo en el Consejo de Hermandades.

Pero cuidado, que no se trata de un presidente, sino de un equipo de trabajo, porque está claro que una persona no puede llevar todo el peso del trabajo que requiere el Consejo y necesita el mundo cofrade.

En estos cuatro años se ha perdido un cartel pintado y por tanto se ha producido una devaluación del patrimonio del Consejo; siguen los mismos vacíos en la Carrera Oficial en determinados días y la falta de continuidad en el paso de hermandades, se ha perdido aquella Escuela de Formación que llegó a llenar hasta la iglesia Mayor, y ha destacado una premura organizativa tanto en la organización de la peregrinación a la Catedral como en la entrega de pastas al pregonero de las Glorias. Todo esto es corregible. Hace falta vitalidad, pero sobre todo tiempo para trabajar y equipo que comparta el trabajo. Si no hay equipo, el resultado es negativo.

Y si sólo hay una candidatura será el tiempo de darle las gracias por evitar una gestora, pero también el tiempo de que todos aquellos que denuncian que todo es mejorable y que las hermandades deben tener más voz, callen para siempre, porque su pasividad, implica aceptación.

Envía tu noticia a: participa@andaluciainformacion.es

TE RECOMENDAMOS

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN